Cuenta Regresiva para el Apocalipsis
En los últimos tiempos se ha puesto de moda la idea de que el día 22 de Diciembre de 2012 será el fin del mundo como lo conocemos, y aquí hay dos vertientes la que dice que la civilización humana llegará a su fin y la que dice que la misma entrará en una nueva era. Vamos a explorar un poco este tema.
1.- ¿Cuál era la importancia de esta fecha para los Mayas?
El Calendario Maya fue para aquella civilización el centro de su existir, todo giraba en torno a las influencias de su sistema de calendario cíclico. Los Mayas llevaban 3 cuentas de tiempo simultáneas:
El Calendario de Cuenta Larga comienza el 13 de agosto del año 3.114 A.C., se cree que ese primer día estuvo marcado por un acontecimiento astronómico de significación, pero que termina de igual forma el 22 de diciembre del 2012 D.C.
Una de las características del Calendario Maya está en la sincronización que muestra de la Tierra, el Sol y la Luna respecto del Universo, logrando establecer medidas exactas entre los astros, por nombrar algunas. Esta alineación se da cada 13.000 años, lo que daría como próxima fecha del evento al año 2012.
Para la Civilización Maya el centro de la galaxia también era el corazón y mente de su principal Dios, Hunab Ku. A través del Sol y hacia el corazón y mente de su Dios, miraban los científicos mayas para estudiar las estrellas. En la herencia de sus bajos relieves se lee una historia que transcurre a lo largo de 25.000 años, y que se detiene abruptamente en coincidencia con el comienzo del actual milenio.
Dentro del calendario se marca un periodo de 20 años que comprende desde el año 1992 al año 2012, al que han llamado "El Tiempo del NO-Tiempo", período durante el cual ocurrirían cambios visibles y otros no tan visibles que marcarán el plazo que tiene el hombre, como individuo, para revisar sus errores y comenzar a trabajar en pos de mejorar y lograr un nivel evolutivo mayor, uno que trascienda del concepto de Sociedad que hoy tenemos.
Desde el año 1992 han estado sucediendo determinados acontecimientos vinculados con cambios en las vibraciones y campos magnéticos de la tierra, registrados por los científicos, difícilmente perceptibles por el hombre común y que podrían explicar algunos puntos de las profecías, en contraposición con los desastres naturales, la violencia, los cambios sociales y de valores que vemos día a día, también profetizados por los antiguos.
Los Mayas dividen la elipse que describe la rotación completa del Sistema Solar en el Universo en 5 periodos de 5.125 años cada uno, cada uno de los cuales corresponde a la mañana, el mediodía, la tarde, el atardecer y la noche para formar un ciclo completo. Cada fin de ciclo, que cambiará de la noche del ciclo anterior a la mañana del siguiente, hace surgir un rayo de luz desde el centro de la galaxia que sincroniza al Sol y a los planetas con una emanación de energía. Si trasladamos esto a nuestros días podremos ver que, desde el año 1998, ha comenzado a emanar desde el centro de nuestra galaxia una gran cantidad de energía.
2.- ¿Cuáles son las 7 profesías Mayas?
Profecía 1: Los mayas decían que a partir del año 1999 la humanidad debía 'enderezarse' y por eso daban un plazo trece años antes de que llegara el 2012 y ocurriera el Apocalipsis. Según esta profecía el 22 de diciembre 2012 se iniciará un nuevo ciclo en el universo. Será el fin del mundo materialista y el inicio de una etapa de armonía, si es que la humanidad decide hacerlo.
Profecía 2: La humanidad debe sincronizarse con el planeta y así evitar las profecías. La segunda profecía dice que desde el eclipse del 11 de agosto de 1999 las transformaciones físicas en el Sol alterarían el comportamiento de las personas. Algunos perderían el control de sus emociones y otras lograrían el control para así conseguir su paz interior para alinearse a la vibración del universo.
Profecía 3: Los Mayas advierten sobre los cambios que ocurrirán en el planeta, hablando específicamente del aumento de la temperatura de la tierra. La falta de contacto con la naturaleza resultará en grandes problemas.
Profecía 4: Esta profecía predice una ola de calor que provocará el derretimiento del hielo de los polos. Esta sería la manera del planeta para limpiarse y retomar su sano color verde y azul. Pero para los humanos que viven cerca a la costa será peligros por las inundaciones.
Profecía 5: Los seres humanos deben armonizarse para poder vivir en paz. La quinta profecía augura que si no sintonizamos con el universo antes del 2012, veremos fallar los sistemas en los que se basa la civilización humana. Se producirá un colapso de las redes de comunicación e informática, así como redes de energía, trayendo consigo el desplome económico y el cuestionamiento sobre las religiones. A partir de esto, el hombre verá la necesidad de reorganizar la sociedad de un modo más armónico con la naturaleza y lo que se encuentra fuera de la humanidad.
Profecía 6: Esta habla respecto al cometa que se dice llegará a la Tierra pudiendo destruir la humanidad y transformando el planeta. Los Mayas hicieron referencia de que sería posible desviar su trayectoria por medios físicos o psíquicos.
Profecía 7: Un rayo de energía cósmica será capaz de transformar a los humanos, si quieren. La séptima profecía es un mensaje de esperanza. Podríamos lograr la paz interior y con la naturaleza al desarrollar nuevos sentidos para iniciar una nueva era, la 'Era de la Luz'.
3.- ¿Que sucederá ese día?
Acá tenemos dos posibilidades. Las más difundida es aquella que dice que en este día ocurrirá el final de la humanidad con una serie de cataclismos.
Por otro lado, hay gente que las consideran el inicio de un nuevo tiempo, por ende alojan en ellas una luz de esperanza para la transformación del hombre, momento en el que se dará una verdadera transmutación de lo que somos hoy a un cambio paralelo al planetario, en el que habrá lugar para reorganizar la sociedad e ir en búsqueda de un nuevo hombre y una Nueva Era. El fin del ciclo no es más que el comienzo de un nuevo amanecer para la civilización, aunque precedido de momentos difíciles que constituirán la culminación del dolor en pos de una vida nueva alejada de violencia, muerte, guerra, egoísmo y avaricia, aunque siempre obediente al "querer" del hombre –como unidad pensante individual-, quien en última instancia es el encargado de leer las señales y decidir qué hacer llegado el momento.
