El gobierno de Vietnam prohibió la entrada de consoladores o cualquier tipo de juguete sexual en el país y ha ordenado que se destruyan los que ya existen.
En Vietnam, la legislación prohíbe expresamente la importación de juguetes sexuales, pero no dice nada acerca de la posesión o el consumo propio. En 2009, el Gobierno prohibió las actividades culturales que promuevan formas de vida disolutas o contra la tradición.






