Amy Winehouse habría muerto por una ingesta excesiva de alcohol

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Amy Winehouse
Amy Winehouse tenía al morir una tasa de alcoholemia que quintuplicaba la permitida para conducir, lo que pudo ser la causa de su fallecimiento.
 
Tenía 416 miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre, y el límite para conducir es en el Reino Unido de 80 miligramos.
 
La juez forense Susann Greenway concluyó en su veredicto que la muerte de la famosa cantante fue accidental.
 
La policía encontró en el apartamento de Winehouse tras su muerte tres botellas de vodka, dos grandes y una mediana. Según varios testigos empezó a beber de nuevo el miércoles anterior al fallecimiento, después de varias semanas sin probar el alcohol.
 
Unas pruebas previas de toxicología publicadas en agosto confirmaron que no había sustancias ilegales en el cuerpo de Amy en el momento de su muerte.
 
El padre de Amy Winehouse, Mitch, reveló en una entrevista en septiembre que su hija sufría convulsiones a causa de su larga y conocida batalla con el alcohol.