Un estudio afirma que los perros no sólo captan las palabras que decimos, sino también nuestra intención de comunicarnos con ellos. Estos hallazgos podrían ayudar a explicar por qué tantas personas tratan a sus amigos peludos como si fueran hijos, ya que la receptividad de los perros para la comunicación es similar a la de los niños pequeños, dicen los científicos.
La utilización de señales ostensibles es una de estas características: los perros, así como los bebés humanos, son sensibles a las señales que indican la intención comunicativa. Estas señales incluyen la atención verbal y el contacto visual, aunque aun no está claro si los perros utilizan vías similares del cerebro para el procesamiento de las señales.
El equipo de científico de Topál presentó a un grupo de perros grabaciones de video de una persona dirigiéndose a una de dos macetas de plástico idénticas, mientras que un rastreador del movimiento ocular capturaba información sobre las reacciones de los perros.
Una de las veces, la persona miraba al perro directamente dirigiéndose a él con una voz aguda; y una segunda vez, la persona se dirigía al perro en un tono más bajo, evitando el contacto visual. Los datos muestran que los perros eran más propensos a prestar atención y fijarse en la maceta cuando la persona expresaba claramente una intención de comunicar.






