El gobierno de Costa Rica prohibió la venta de alimentos excesivamente azucarados o grasosos en los centros educativos del país, para disminuir los problemas de obesidad y sobrepeso que afectan a más del 20% de los niños y adolescentes.
La intención de la medida es crear un entorno que estimule hábitos de vida saludable. El 21,4% de los niños entre cinco y 12 años de ese país tienen problemas de sobrepeso y obesidad, mientras que el 20,8% de los adolescentes mayores de 13 años se encuentran en la misma situación.






