Un equipo de paleontólogos catalanes ha descubierto en un yacimiento de Isona i Conca Dellà (Pallars Jussà), los restos fosilizados de una nueva especie de tortuga que convivió con los dinosaurios y se extinguió con ellos a diferencia de otras especies.
Esta tortuga, llamada Polysternon Isonae, medía medio metro de largo y vivió hace 65 millones de años en aguas dulces. Los restos fósiles han sido localizados en estratos de finales del Cretáceo en un yacimiento conocido como Barranco de Torrebilles.
El prepirineo de Lleida es una zona muy rica en restos fósiles de dinosaurios que vivieron hace más de 65 millones de años, ya que donde hoy se alzan elevadas montañas era en esa época una enorme llanura costera abierta hacia el océano Atlántico, con un clima tropical, mucho más cálido, y una vegetación abundante en la que se podían encontrar incluso palmeras.
Ese territorio no estaba habitado sólo por dinosaurios, sino también por cocodrilos, peces y otras especies animales cuyos restos fosilizados están saliendo a la luz gracias a las campañas de excavación que se vienen realizando. La cuenca de Tremp es una de las zonas con mayor concentración de fósiles y en ella se han encontrado decenas de yacimientos con restos óseos, huellas y huevos de los últimos dinosaurios que habitaron en la Tierra.
Los restos bastante completos encontrados en el Barranco de Torrebilles durante las campañas de excavación de 2008 y 2009 han permitido describir esta nueva especie de tortuga. Hasta ahora se conocían otras dos del genero Polysternon, laprovinciale y la atlanticum, además de una posible tercera, la mechinorum.






