El descubrimiento de fósiles de dos especies de camellos en Panamá, con hocicos enormemente alargados, demuestra que estos animales vivieron en Centroamérica hace 20 millones de años.
El hallazgo arroja nueva luz en la historia de los trópicos, una región que contiene más de la mitad de la biodiversidad del mundo y algunos de los más importantes ecosistemas.
Aldo Rincón, geólogo que dirigió el informe elaborado sobre este hallazgo, encontró los fósiles en la zona de excavaciones de Las Cascadas durante las investigaciones paleontológicas y geológicas que realizan el Instituto de Investigación Tropical Smithsonian y el Museo de Historia Natural de Florida en colaboración con la Autoridad del Canal de Panamá.
Las especies encontradas pertenecen a una extraña subfamilia de camellos fósiles, Floridatragulinae, que ha sido previamente reportada sólo en los subtrópicos.
Tenían dientes parecidos a los de los cocodrilos por su alargado hocico. Se cree que las especies de los fósiles descubiertos no tenían joroba y que se levantaban en dos patas.






