La mansión donde murió Michael Jackson en 2009, con 13 baños, gimnasio, piscina y sala de cine, fue puesta en venta por u$s23,9 millones.
La mansión, abundante en ornamentos, molduras y aleros, tiene 1.600 metros cuadrados de construcción, 5.100 m2 de terreno, siete habitaciones, 13 baños y ostentosas instalaciones, como bodega de vinos, una gran piscina, ascensor, cine, pool, gimnasio y casa de invitados, entre otras comodidades.
La vivienda está completamente vacía excepto por una cama, que parece ser la misma en la que murió el cantante en 2009. Su cabecera dorada de estilo rococó es igual a la que se veía en las innumerables imágenes del lecho de muerte de Michael Jackson.
Jackson no era el propietario de la casa en Holmby Hills. Se mudó allí junto a sus tres hijos cuando empezó a ensayar en Los Ángeles para una serie de conciertos que iba a dar Londres al momento de su muerte.






