Una mujer de 80 años, sin experiencia en manejo de aviones, aterrizó una avioneta Cessna luego de que el piloto, su esposo, se desmayara en pleno vuelo.
Con instrucciones vía radio desde tierra y con poco combustible, Helen Wilson hizo tres intentos de aterrizaje en Estados Unidos. En el cuarto intento logró aterrizar de manera tan brusca que se destruyó la rueda delantera del aparato.
El piloto, John Collins, 81, era un fabricante local de calefactores, aire acondicionado y artículos de plomería. Fue declarado muerto a su llegada al hospital.






