El yacimiento paleontológico del Cerro de los Batallones, en la localidad madrileña de Torrejón de Velasco, se convirtió en uno de los más importantes del mundo por la gran cantidad de fósiles de animales carnívoros hallados en su suelo, el último de ellos un ancestro del panda rojo.
El lugar cuenta con yacimientos de animales fósiles de hace nueve millones de años, descubiertos cuando la empresa Tolsa excavaba en busca de sílex y sepiolita. En el Cerro se excavan actualmente diez yacimientos y ya se han encontrado más de 10.000 huesos de animales de la época del mioceno superior.
En el mismo Cerro ya se han encontrado tigres de dientes de sable, tortugas, jirafas y ososLa riqueza y la importancia a nivel internacional de este Cerro radica en que el 99% de los restos de los animales hallados son carnívoros, cuando lo normal en un yacimiento convencional es que este porcentaje esté entre el 10 ó 15%.
El último hallazgo fue la carnicera (molar utilizado por los carnívoros para cortar la carne) de una nueva especie a la que han calificado como el ancestro del panda rojo actual por su morfología y dimensión. Hasta este momento se habían encontrado varios huesos de esta especie como la tibia, las patas y la fíbula, pero no se había podido determinar con claridad la rama a la que pertenecía esta especie. En las excavaciones que se habían hecho en Príncipe Pío se habían encontrado las primeras especies de este linaje.
Las excavaciones en este Cerro las están realizando estudiantes universitarios que, de forma voluntaria, asisten durante el mes de julio a estos yacimientos.






