Twitter anunció cambios importantes para la API de su servicio. La compañía tiene la intención de limitar el uso de sus contenidos en otros servicios y obligará a pedir permiso por usar su API a los desarrolladores que superen los 100.000 usuarios. Los cambios anticipados por Twitter ya han generado protestas entre los desarrolladores.
La API de Twitter permite acceder a contenidos del servicio desde otras aplicaciones y esa ha sido una de las claves de su crecimiento. Hay un gran número de apps y servicios web que utilizan la API de Twitter para que los usuarios puedan interactuar con la red de microblog. Algunas de estas apps se han convertido en servicios de referencia gracias, en parte, al uso de Twitter en su servicio y la red de microblog quiere regularlo.
Twitter asegura que su objetivo es diseñar unas normas que permitan garantizar unanimidad entre los servicios que acceden a sus contenidos. La compañía ha anunciado que la versión 1.1 de API introducirá cambios importantes enfocados a permitir más control a fin de garantizar esa experiencia general.
La novedad que más destaca de las anunciadas por Twitter es la obligación de solicitar un permiso de uso de la API en las aplicaciones o servicios que superen los 100.000 usuarios. Los desarrolladores que estrenen servicios y superen esa cifra, tendrá que acudir a Twitter para solicitar una autorización para seguir usando su API. La medida también se aplica a las apps y servicios actuales que ya usan la API, que tendrán que pedir permiso al ver incrementado el número de usuarios en un 200%.
Los desarrolladores cuyas aplicaciones o servicios alcancen un alto número de usuarios tendrán que trabajar directamente con Twitter. La compañía no quiere intermediarios y quiere que los creadores de servicio de éxito acudan a su organización directamente para tratar usos y novedades en sus servicios relacionados con la API de Twitter. También ha limitado la posibilidad de mostrar contenidos de su servicios en otros. La compañía pretende que su imagen se respete y que los botones de acción de sus contenidos se mantengan.
Twitter pretende limitar la utilización de grupos de tweets en servicios que no sean el suyo y eliminar la posibilidad de mostrar solo parte de los 'tuits' de forma independiente, como por ejemplo fotos. Tampoco se podrán mezclar contenidos de Twitter con otros de otras redes sociales.
Según la compañía, la versión 1.1 de su API se lanzará próximamente con estas novedades. Los desarrolladores tendrá un plazo de 6 meses para adaptar sus contenidos y servicios a esta nueva API, de forma que respeten las normas impuestas. En caso contrario Twitter podría retirar su permiso para utilizar la API, cortando el acceso a los contenidos generados por los usuarios y la interacción con su red.






